Qué es, en lenguaje claro
La litigación civil y mercantil es el terreno donde se resuelven los conflictos económicos que no llegan al ámbito penal: impugnación de acuerdos sociales, responsabilidad de administradores, incumplimientos contractuales, reclamaciones de cantidad, resolución de contratos y ejecuciones.
Un pleito se gana o se pierde en buena medida antes de presentar la demanda: eligiendo bien la acción, el momento y la prueba, y midiendo si la contraparte va a poder pagar lo que se le reclame.
Texto consolidado del Código Penal y de las leyes citadas, consultado en el Boletín Oficial del Estado.
Por dónde se defiende
- Decidir si hay que pleitear. A veces la mejor estrategia es una negociación con la demanda preparada y no presentada.
- Asegurar el cobro antes de ganar. Las medidas cautelares y la investigación patrimonial decidida a tiempo evitan ganar una sentencia incobrable.
- Elegir la acción correcta. Equivocar la acción cuesta el pleito completo y a veces el plazo.
- La prueba. Documental y pericial preparadas desde el principio, no improvisadas en la audiencia previa.
Qué hacer en las primeras 48 horas
- Reúna el contrato y toda la correspondencia, incluidos los mensajes de teléfono.
- No firme ningún documento de cierre antes de que lo revise un abogado: una recepción de conformidad puede cerrar la reclamación.
- Mire el plazo. Muchas acciones caducan y el plazo no se recupera.
- Compruebe si la contraparte podrá pagar. Si hay riesgo de que se vacíe, hay medidas que pedir desde el principio.
Cómo trabaja este despacho
El asunto lo lleva el titular, José María Rebollo Blasco, abogado y economista con más de veinticinco años de ejercicio. No se delega el expediente en cadena: quien estudia el caso es quien acude a la vista.
La primera conversación sirve para saber si hay algo que hacer y qué. Si el asunto no se puede ganar, se dice desde el principio.
Si tiene este problema encima de la mesa, escriba y le decimos en qué situación está.
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