Qué es, en lenguaje claro
El Código Penal dedica un capítulo propio a los delitos societarios. El más usado es el artículo 290: administradores, de hecho o de derecho, que falsean las cuentas anuales u otros documentos que deben reflejar la situación jurídica o económica de la entidad, de forma idónea para causar un perjuicio.
Junto a él van los acuerdos abusivos, la imposición de acuerdos con mayorías ficticias y la negativa a permitir al socio el ejercicio de sus derechos de información.
Texto consolidado del Código Penal y de las leyes citadas, consultado en el Boletín Oficial del Estado.
Por dónde se defiende
- Que la cuenta no es falsa, sino discutible. Un criterio contable distinto, una provisión valorada de otro modo o una estimación no son un falseamiento.
- Que falta la idoneidad para causar perjuicio. El tipo exige que el documento sea apto para perjudicar; no basta el error.
- Que las cuentas fueron auditadas y aprobadas por la junta, lo que traslada la discusión al terreno mercantil.
- Que el conflicto es una pugna societaria y la vía penal se usa como instrumento de presión.
Qué hacer en las primeras 48 horas
- No declare sin su abogado delante. Tiene derecho a no hacerlo, y lo que se diga en esa primera declaración condiciona el resto del procedimiento.
- No borre nada. Ni correos, ni mensajes, ni archivos. Borrar es el hecho que más daña una defensa, y se detecta.
- Reúna la documentación completa, también la que parece que perjudica: con ella se construye el relato y sin ella se improvisa.
- Avise a su aseguradora. Muchas pólizas de administradores y directivos cubren la defensa, y suelen exigir comunicación inmediata.
- No hable con la contraparte ni intente arreglarlo por su cuenta: todo lo que diga puede acabar en el procedimiento.
Cómo trabaja este despacho
El asunto lo lleva el titular, José María Rebollo Blasco, abogado y economista con más de veinticinco años de ejercicio. No se delega el expediente en cadena: quien estudia el caso es quien acude a la vista.
La primera conversación sirve para saber si hay algo que hacer y qué. Si el asunto no se puede ganar, se dice desde el principio.
Si tiene este problema encima de la mesa, escriba y le decimos en qué situación está.
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