Qué es, en lenguaje claro
El artículo 257 castiga a quien se alza con sus bienes en perjuicio de sus acreedores, y también a quien realiza cualquier acto de disposición o genera obligaciones para dilatar, dificultar o impedir un embargo o un procedimiento de ejecución, ya iniciado o de previsible iniciación.
Esas tres palabras —dilatar, dificultar, impedir— son muy amplias, y la expresión «de previsible iniciación» amplía el delito a actos hechos antes de que exista demanda. Ahí se concentra la discusión.
Texto consolidado del Código Penal y de las leyes citadas, consultado en el Boletín Oficial del Estado.
Por dónde se defiende
- Que el acto tenía causa real y precio de mercado. Una venta verdadera, pagada y a precio razonable no es un alzamiento, aunque reduzca el patrimonio.
- Que no había ejecución previsible en ese momento. Es el punto decisivo cuando la operación es anterior al conflicto.
- Que queda patrimonio suficiente. Sin perjuicio real para el acreedor, el delito se desmonta.
- Que la operación responde a una reorganización societaria documentada y con informes previos, no a un vaciamiento.
Qué hacer en las primeras 48 horas
- No declare sin su abogado delante. Tiene derecho a no hacerlo, y lo que se diga en esa primera declaración condiciona el resto del procedimiento.
- No borre nada. Ni correos, ni mensajes, ni archivos. Borrar es el hecho que más daña una defensa, y se detecta.
- Reúna la documentación completa, también la que parece que perjudica: con ella se construye el relato y sin ella se improvisa.
- Avise a su aseguradora. Muchas pólizas de administradores y directivos cubren la defensa, y suelen exigir comunicación inmediata.
- No hable con la contraparte ni intente arreglarlo por su cuenta: todo lo que diga puede acabar en el procedimiento.
Cómo trabaja este despacho
El asunto lo lleva el titular, José María Rebollo Blasco, abogado y economista con más de veinticinco años de ejercicio. No se delega el expediente en cadena: quien estudia el caso es quien acude a la vista.
La primera conversación sirve para saber si hay algo que hacer y qué. Si el asunto no se puede ganar, se dice desde el principio.
Si tiene este problema encima de la mesa, escriba y le decimos en qué situación está.
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