Qué es, en lenguaje claro
El artículo 301 castiga a quien adquiere, posee, utiliza, convierte o transmite bienes sabiendo que tienen origen en una actividad delictiva, o realiza cualquier acto para ocultar o encubrir ese origen, o para ayudar a eludir las consecuencias legales.
El delito alcanza a quien no participó en el delito de origen, y existe además la modalidad imprudente, que es la que atrapa con más frecuencia a profesionales y empresas que operaron sin comprobar lo suficiente.
Texto consolidado del Código Penal y de las leyes citadas, consultado en el Boletín Oficial del Estado.
Por dónde se defiende
- Que falta el conocimiento del origen ilícito. Es el elemento central y el más difícil de probar para la acusación.
- Que no está acreditado el delito de origen. Sin actividad delictiva previa demostrada, no hay bien que blanquear.
- Que se cumplieron los deberes de diligencia. Para un sujeto obligado, acreditar los controles aplicados es la mejor defensa, y se construye con la documentación interna.
- Que la operación tiene explicación económica propia, documentada y trazable.
Qué hacer en las primeras 48 horas
- No declare sin su abogado delante. Tiene derecho a no hacerlo, y lo que se diga en esa primera declaración condiciona el resto del procedimiento.
- No borre nada. Ni correos, ni mensajes, ni archivos. Borrar es el hecho que más daña una defensa, y se detecta.
- Reúna la documentación completa, también la que parece que perjudica: con ella se construye el relato y sin ella se improvisa.
- Avise a su aseguradora. Muchas pólizas de administradores y directivos cubren la defensa, y suelen exigir comunicación inmediata.
- No hable con la contraparte ni intente arreglarlo por su cuenta: todo lo que diga puede acabar en el procedimiento.
Cómo trabaja este despacho
El asunto lo lleva el titular, José María Rebollo Blasco, abogado y economista con más de veinticinco años de ejercicio. No se delega el expediente en cadena: quien estudia el caso es quien acude a la vista.
La primera conversación sirve para saber si hay algo que hacer y qué. Si el asunto no se puede ganar, se dice desde el principio.
Si tiene este problema encima de la mesa, escriba y le decimos en qué situación está.
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